V CONGRESO MISIONERO NACIONAL
“BOLIVIA CON CRISTO, ESCUCHA, APRENDE, ANUNCIA”
“Discípulos Misioneros en Comunidad”
Del 16 al 20 de abril del 2008, nos hemos reunido en la ciudad de Cochabamba, los delegados misioneros de las diversas Iglesias locales de Bolivia, convocados para compartir experiencias y reflexionar nuestro caminar en el V Congreso Misionero Nacional.
En el Encuentro de Aparecida nuestros obispos latinoamericanos, nos han ayudado a dirigir la mirada hacia la situación de nuestros pueblos, los que viven hoy una realidad marcada por grandes cambios, que nos interpelan como discípulos de Jesucristo y nos invitan a discernir los “signos de los tiempos” a la luz del Espíritu Santo, para ponernos al servicio del Reino, anunciado por Jesús, que vino para que todos tengamos vida y vida en plenitud. (Cf. Jn 10, 10. Cf. DA 33).
Con el lema “Bolivia con Cristo, escucha, aprende, anuncia” hemos iluminado nuestra realidad, animados por las palabras de nuestro Cardenal Julio Terrazas: “No podemos hablar de cambios, de transformaciones si no es a partir de Dios que es Amor, porque es el amor el único que puede cambiar la existencia humana. Ese es el amor que tenemos que anunciar”. Agradecidos por su testimonio fiel y constante a favor de las personas más débiles y necesitadas, como servidor de todos, renovamos con él nuestra vocación de vivir como seguidores y testigos del Señor en todos los espacios y lugares donde Él nos envía. Hemos profundizado en nuestra vocación de discípulos misioneros, llamados a enamorarnos de Jesús, incorporarnos en Él, para entrar en la experiencia del Padre Dios, abiertos y dóciles al Espíritu, asumiendo la cruz como condición necesaria de su seguimiento. Sin embargo, ésta no es la última palabra, la respuesta del Padre es el Resucitado y en él la vida nueva que nos devuelve la esperanza para compartirla en nuestras comunidades.
En medio de una sociedad dividida y enfrentada por intereses polarizados, mirémonos en el espejo de la Trinidad que es Comunión de Amor, y que nos enseña a valorar la pluralidad y diversidad en la unidad. Aprendamos de Jesús los valores y actitudes que nos convierten en testigos y signos visibles de reconciliación, perdón y acogida, para hacer creíble el Evangelio en nuestra sociedad: “Que todos sean Uno…para que el mundo crea” Jn 17, 21
La Iglesia existe para evangelizar, es su identidad más profunda. Por eso la misión es parte constitutiva de la Iglesia y del discípulo del Señor, llamados a evangelizar a todos los pueblos. En otras palabras, la misión es compartir la Vida que nos transmite Cristo en su Pascua con el don de Espíritu, no en experiencias circunstanciales, sino más bien en una "misión permanente", recorriendo juntos un itinerario de conversión y recuperando el sentido de pertenencia a la Iglesia.
En este camino tendremos un fuerte impulso en la próxima realización del Congreso Misionero Latinoamericano-COMLA8 -CAM3, así mismo el próximo Sínodo de Obispos sobre la Palabra y la celebración del Año Paulino en 2008 – 2009. Aprovechemos estos medios que la Iglesia nos ofrece: Beber de la Palabra, alimentarse de la Eucaristía, lugares privilegiados del encuentro con Jesucristo en comunidad, fuente inagotable de la vocación cristiana y del dinamismo misionero (A 251).
Construir la Iglesia como “casa y escuela de comunión” y servir a la sociedad, en especial a los pobres: caminos para construir un mundo nuevo con ardor, creatividad y confianza plena en el Señor, sirviendo y actuando con firmeza, constancia y continuidad. Todo eso exige no sólo una conversión personal sino “entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, y de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe”. DA 365 Como participantes de este Congreso Nacional Misionero y miembros del Pueblo de Dios, invitamos a todos nuestros hermanos y hermanas a sumarse a los compromisos tomados en este importante acontecimiento eclesial:
- Vivir el encuentro con Cristo para anunciar “lo que hemos visto, oído y tocado con nuestras manos”.
- Testimoniar la comunión en y desde la Iglesia, creando instancias de participación, fortaleciendo procesos formativos, viviendo la unidad en la diversidad de carismas y ministerios, valorando y asumiendo la diversidad cultural donde se manifiestan las Semillas del Verbo.
- Empeñarnos en una misión permanente que haga de todos los bautizados auténticos discípulos misioneros que testimonien con alegría el Reino de Dios en nuestra tierra boliviana.
Hagamos nuestros los desafíos de la hora presente: “En momentos en que todos se preparan para la guerra, la Palabra del Señor nos dice que debemos educarnos para la paz. … Nosotros estamos por la paz. No por una paz de cementerios, sino por una paz en la que cada uno tenga vida y la tenga en abundancia y que sea fruto de nuestros esfuerzos” (Cardenal Julio Terrazas, Homilía de la Eucaristía inaugural V Congreso Misionero Nacional), a partir de los valores de fraternidad, solidaridad y justicia.
María, primera discípula y misionera de su Hijo Jesús, como a los apóstoles, nos acompaña y anima en la misión que emprendemos, intercede por nosotros para que con gozo y confianza, cumplamos con el mandato del Señor: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos”. (Mt 28,19)
Los Participantes del V Congreso Misionero Nacional
Cochabamba, 16- 20 de abril del 2008
